viernes, 30 de enero de 2015

Viviendo en una montaña rusa

Últimamente me pasa,que me quedo embobada pensando (en la ducha, en la cama, en la sala de espera, etc) en cosas que escribiría en el blog, cosas que contaría o reflexiones que me sacaría, pero después me siento delante del ordenador y estoy completamente en blanco, que rollo.

Hay algo que si me ronda en la cabeza últimamente que es que estoy harta de vivir en esta montaña rusa de emociones, en la que un día estoy abajo, boca abajo o dando vueltas en espiral y otro día estoy arriba, muy arriba, sintiendo la adrenalina en la boca del estomago. No se si todos los casos serán como el mío pero no dejo de recibir buenas y malas noticias una detrás de otra, sin tener casi tiempo de asimilar.

En esta semana, el cirujano de Córdoba llamó para decirnos que tengo una cita para un TAC en Córdoba la semana que viene, y ya de paso comentar que por ahora se cancelaba la operación, así como si nada ahora vas y lo digieres. Imaginaos; caída en espiral hacía la desesperanza, porque el plan no es solo que no me operaban, que ya de por si era un mazazo, sino que además el "plan" era esperar... esperar, que lo que sea que tengo dentro creciese, eso que no obedece ni responde a lógica alguna, que puede no crecer nada en un mes y en una semana cambiar a estrategia de invasión total, de forma que haciendo pruebas con más periodicidad teníamos que dar con el momento en el que no fuese ni demasiado pronto (como parece que es ahora que los tumores han decrecido tanto que ni son palpables) ni demasiado tarde (que fuese una cirugía tan agresiva y peligrosa que no se recomendase) ni tan tan tarde que ya no haya nada que hacer. Cuando me planteó esto, entendedme que no se absolutamente nada de medicina, me pareció como echar la lotería y a ver si toca, me pareció que a partir de ahora se tenían que alinear las estrellas para que me curasen, porque es casi imposible que todo sea tan ideal y que lo que no ha sido hasta ahora posible fuese a serlo simplemente esperando. Porque también puede ser que empiece a crecer, el tumor que provocó el derrame lo vuelva a provocar, tener que ingresar, que me vuelvan a tener que poner el tubo en el costado, que coja una bacteria, otra bacteria y otra más, con la suerte que tengo no sería tan raro... en fín que no lo veía, así que me hundí, lloré mucho y tiré la toalla porque ya estoy harta de esto, de tener la vida parada, de luchar todos los días por no hundirme y por vivir sin tener ni el mínimo de recompensa, de estar calva, de estar floja, de estar condicionada, de ser dependiente, de que me pinchen, de tener que sonreír cuando lo que quiero es matar, de no poder decir que creo que me voy a morir porque tengo que ser positiva, de tener que comprenderlo todo cuando no creo que nadie entienda ni una milésima parte de lo que estoy pasando, del miedo que tengo, de todo lo que me pasa por la cabeza, de que vivo constantemente con la idea de que es que me voy a morir, que ni llego al verano, que cada vez que veo algo que me gusta pienso que para que me lo voy a comprar si me voy a morir, nadie sabe lo que es eso y me da coraje hasta que intenten consolarme porque no hay consuelo, no hay consuelo en nada de esto porque por muchas veces que me lo digan, a nadie normalmente le pilla un camión al salir de casa ni le da un ataque al corazón o al menos no es su día a día, y en todo caso preferiría que me pasase eso porque así no tendría que vivir pensando cuando y como va a ser, sino que simplemente desaparecería. 

Y de estos pensamientos destructivos y negativos, que no es que los tenga 24h, entendedme, es que me acompañan de forma más fuerte y menos a lo largo del día. El otro día, por ejemplo, en consulta con mi oncóloga de derrumbe y empecé a llorar y a decirle esto, que no tengo confianza y que otra vez me han quitado la esperanza y tal y ella al verme tan triste me comento que le extrañaba porque yo siempre entraba en la consulta con una sonrisa, y es que yo no estoy triste todo el día, normalmente intento estar contenta y bien, pero no porque no tenga todo eso dentro sino porque intento al menos disfrutar lo que tengo. En fin que de todo esto pasé a un poquito de esperanza el jueves, solo un poquito y os explico porqué. El jueves tuvimos cita con mi oncóloga y nos explicó que ella había vuelto a hablar con el cirujano y que habían decidido retomar la cirugía porque ella le había explicado que en mi tipo de cáncer hay muchas ocasiones en las que la imagen del TAC no corresponde con lo que después encuentran al abrir, es decir que muchas cosas que viendo el TAC puede parecer que han desaparecido o que no van a ser palpables después abriendo si se aprecian, por lo que aunque quizás no fuesen capaz de quitarlo todo pueden quitar algo, y eso nos deja la incertidumbre para lo demás, y es por esto por lo que no tengo del todo esperanza. Porque por un lado tenemos que como ya he dicho alguna vez me dijeron que la quimio no curaba mi cáncer, por otro tenemos que parece que en mí la quimio ha actuado de forma excepcional  porque normalmente no hace desaparecer o actúa tanto como lo ha hecho en mí, por otra que según ellos (oncóloga y cirujano) casi con toda probabilidad va a volver a aparecer donde estuvo aunque ahora no se vea (por lo cuál yo no entendía por qué entonces no quitaron todo aún cuando la operación que se planteaba era más agresiva) y por otra que puede que no. Así que ahora solo queda rezar, y poner velas, ahora sí que sí, porque antes me aferraba a la quimio, después a la quimio y a la operación, pero ahora que lo veo tan difuso  que he perdido la confianza, y a esto me refería antes, cuando se lo dije a mi oncóloga ella me pregunto preocupada si no confiaba en ella, y yo claro que confío, es lo único que puedo hacer, en quién no confío es en el desarrollo o la reacción de la enfermedad porque hasta ahora las cosas solo se han ido torciendo y ni yendo tan mal me da la impresión de que todo está fatal.

 Así que esa es mi montaña rusa, el miércoles tengo el TAC y a ver sino cambian de opinión, y mientras tanto, ahora que estoy recuperada de la quimio, solo quiero estar entretenida, no quiero hablar de como estoy ni de lo bien que va a salir todo, solo disfrutar un poco y vivir.

B

Comentarios

He encontrado la forma de responder comentarios! yei! Me ha costado muchísimo arreglarlo, pero me hace mucha ilusión contestar los mensajes que tengo (aunque no sean muchos), la verdad es que a veces me pregunto quien es la gente desconocida que me escribe y como ha llegado al blog, pero los comentarios me hacen muchísima ilusión por el cariño y el apoyo que me mostráis y porque veo que ahí detrás también hay alguien,  así que mientras que encuentro el momento de contestarlos ¡GRACIAS!.

B

sábado, 10 de enero de 2015

“Qué mas dá que fume, de algo me tengo que morir”

Bien conocida por toda mi familia y amigos es ya mi lucha frontal y encarnizada contra el tabaco, he llegado a una estado de cero tolerancia, me molesta, me da miedo y me da mucho asco.

No se que persona a la altura de siglo que estamos si viniesen ahora a venderle un producto nuevo e innovador cuyo efecto es mal aliento, ennegrecimiento de los dientes, que se amarilleen las uñas, envejecimiento de la piel, estado de ansiedad cuando no lo consumes, disminución de la capacidad respiratoria, enfermedades respiratorias, otras tantas posibilidades de enfermedades cardíacas, más otros tantos tipos de cáncer y todo por el módico precio de un pastizal, de verdad no se que persona empezaría a consumirlo, alguna habría. El problema es que nos lo vendieron como un producto guay, moderno y que te situaba en la high class, que bonito le quedaba a Audrey, tan elegante, pues lejos de ser elegante ya todos sabemos lo perjudicial que es tanto para el que lo consume como para el que está al lado, ya a nadie le cabe duda e incluso esta mal visto, pero todavía queda la gente que dice, que le da igual de que algo se tiene que morir, y es a esa gente a quien me quiero dirigir. Quien piense que esto por lo que por desgracia para mí tengo que pasar, sin tener nada que ver con el tabaco, es tan fácil como pronunciar “de algo me tengo que morir” se equivoca, esto que para mi va para dos años pero que hay gente que lucha muchísimo mas para nada, es un camino que nadie se imagina, duele, da miedo, paraliza tu vida, la gobierna, sigue doliendo, es desesperanzador, injusto, te hace convivir con realidades tristes que ni te imaginabas, cansa, y sobre todas las cosas causa la angustia de saber porque has llegado aquí, si tu fumas y ya sabes que te llevó a todo esto no imagino que en mi situación pudieses mas que martizarte sabiendo que algún día tuviste la opción de poder evitarlo pero que decidiste encenderte otro pitillo.

Si solo fuese despertarte una mañana, y no estar ,sería más fácil (incluso si no se piensa en la gente que se dejas atrás) pero créeme que no es eso, es mucho mucho más duro, mucho más que dejar de fumar.


B

Segundas partes....

Bueno ha llegado la hora de ponerme un poco al día con el blog, no he tenido muchas ganas ni mucho tiempo últimamente pero no me faltan cosas para contar.

Para resumir un poco esta segunda parte he de decir que efectivamente segundas partes nunca fueron buenas. El mazazo de la noticia de la recidiva vino acompañado, como ya sabéis, por un periodo en el hospital cuanto menos desagradable, muy desagradable. Durante el tiempo aquí (ahora estoy ingresada para la quimio) recuerdo que pasé mucho miedo, pasé tanto miedo que hasta llegue a creer que nunca saldría del hospital, que mi tiempo terminaba ahí, casi me rendí cuando lo ví todo negro pero por suerte, aunque lentamente, todo terminó tomando forma. Salí del hospital muy débil por lo que el tiempo después tampoco fué un camino de rosas, no tuve tiempo de recuperarme y ya estaba ahí mi segundo ciclo de quimio, y aquí no solo pensé que me iba a morir sino que aunque me avergüence decirlo, lo desee, lo desee con toda mi fuerza porque no entendía si me merecía la pena tanto dolor y sufrimiento sin un final seguro, recuerdo que pensaba que si todo esto iba a ser para nada prefería que se terminase ya, me sentí muy sola, a veces es difícil expresar lo que quieres, a veces tus expectativas son demasiado exigentes y a veces los tiempos o necesidades de las personas son diferentes. Pero este tiempo un tanto negro se fue pasando, en parte porque me bajaron la dosis de las siguientes quimios y un poco menos de malestar siempre hace ver las cosas con un poco más de perspectiva.

Hace un mes, casi dos, me hicieron mis primeras pruebas de control y no fueron tan bien como yo me creía, así que la posibilidad de operarme empezó a tomar un poco más de importancia, sobre todo lo de encontrar alguien que quisiese hacerlo. Por suerte las quimios que he recibido desde entonces han hecho mucho mejor efecto y la posibilidad de operarme se ha convertido en un hecho bastante factible y próximo. Además no solo han hecho las quimios mucho mejor trabajo sino que además las tolero mucho mejor, lo cual me permite cierto grado de libertad para vivir que a fín de cuentas es de lo que se trata.

Esto es un muy breve resumen de lo que han sido estos tres últimos meses pero para que remover más lo malo, cuando yo lo que intento es olvidarlo.


B