Bueno os sigo contando, quizás me estoy alargando (sobre todo para los que lo habéis vivido) pero es que me gusta a veces tomar esto como una especie de diario que después me sirve a mi también para recordar.
Esa noche apenas dormí, por el ruido, por el dolor y por la incomodidad, porque de verdad tenía cables y vías por todos lados, hasta en mis partes, esto de que te duerman y puedan hacer contigo lo que quieran mola hasta que te despiertas... jaja. Por la mañana estaba deseando que me subieran a planta y así fue. Por donde salía la camilla estaban mis padres y mi tía M, que ilusión me hizo verlos, como anécdota os cuento que tenía un pendiente en el ombligo, una especie de aro desde hace muchísimos años que en varias ocasiones había pensado quitarme pero por más que lo intentaba no podía, estando en la UCI me toque la barriga y sorpresa, el pendiente no estaba, en cuanto nos montamos en el ascensor los cuatro y el celador, les dije que si me podían explicar donde estaba mi pendiente, y ellos se echaron a reír diciendo que se notaba que estaba perfectamente si era eso lo que me preocupaba. Simplemente me dio curiosidad, y resultaba que me lo había quitado porque al ser metálico me podía quemar cuando usasen en bisturí eléctrico, fín de la conversación =).
En cuanto me subieron a planta me cambiaron de habitación porque los familiares de mi compañera de habitación tenía gripe, un poco presión de mis familiares, pero dí las gracias, porque si hubiese tenido que estar tan incómoda y en una habitación tan pequeña con toda mi gente allí sin poder pasar, no me gustaba la idea. Y no pude tener más suerte, me pusieron en una doble solita. Y allí tuve rotación continua de mis queridos.
Ese mismo día me empezaron a quitar vías y tubos, y por la tarde me hicieron sentarme en el sillón, y de ahí todo rodado cada día mejor, tanto que el lunes me querían dar el alta. Finalmente tuve que esperar hasta el martes para volver a casa, cosa que también prefería porque durante la noche del domingo al lunes sentí un poco de insuficiencia respiratoria.
La verdad es que no me podía imaginar que iba a ir tan rápido, pensaba que iba a estar mucho más tiempo en la UCI e ingresada después. Todos estaban muy impresionados de lo bien que me estaba recuperando y yo la primera. Lo cierto es que estaba tan feliz, había llegado en tan buena forma tanto física como anímica y me lo han hecho todo tan bien, que tenía que ser de esta forma. Desde el día que me subieron a planta, me obligaron a empezar a hacer bolitas, sentarme en el sillón y levantarme para ir al baño. La verdad es que no pensaba que fuese posible pero se me fué pasando el efecto de la anestesia y demás y resultó que estaba hasta más cómoda en el sillón.
Mis, ni 5, días en el hospital estuve entretenidisima, se me pasaron volando. Es una suerte tener tanta gente que te quiere, tanta, que ni hay que hacer turnos porque siempre hay más de los que pueden estar en la habitación.
Además estoy super agradecida por el trato recibido por el equipo de la planta de cirugía torácica. Desde el primero al último, porque desde el momento que llegué me he sentido protegida y cuidada. Todo el personal ha sido muy cariñoso y atento y creo que es admirable la calidad humana de estos profesionales. Durante esta época de mi vida he tenido ocasión de tratar muchos tipos de enfermeros, celadores, etc, la realidad es que hay veces que trabajan bajo una gran presión, largos horarios, recortes de personal que implican más carga de trabajo y peores medios, tema a parte que cada uno tiene sus historias personales; pero en el caso de esta unidad, todas esas circunstancias, que pueden provocar malestar, no llegan al paciente, porque para ellos el paciente y su recuperación es lo único que importa. Así lo he sentido yo, y estoy muy agradecida.
En estos días os iré contando más cosas :)
B
pd: la comida del Reina Sofía está bastante buena, que tomen nota los demás hospitales del SAS.
Cada día que pasa, un día menos que me queda para estar bien, y para esos días un rinconcito de lagrimas, risas, amor, silencio, dolor, felicidad, esperanza, lucha y mucho más, porque eso es lo que me toca ahora en la vida, echar al cáncer, y eso es lo que voy a hacer, convirtiéndome en una luchadora más.
miércoles, 4 de marzo de 2015
lunes, 2 de marzo de 2015
Batalla ganada
Siento el retraso, más vale tarde que nunca y más cuando las noticias son tan estupendas.
El pasado viernes 20 de febrero me operaron en el Hospital Reina Sofía de Córdoba y el resultado no puede ser mejor, o al menos hasta ahora así lo ha sido. Os cuento un poco, intetentaré ser más profunda, ya que ultimamente he sido acusada de simplemente factual en el blog, jeje, y aunque no es mi intención es probable que con el transcurso del tiempo se haya desvirtuado un poco lo que empezó siendo.
El pasado miercoles por la tarde mi madre y yo nos fuimos a Córdoba, entre nosotras la tensión se respiraba y estuvimos a punto de llegar a las manos en varias ocasiones hasta que llegamos. Una vez más, terminamos pagando las cosas con quien más a mano tenemos o con quien sabemos que no nos va a dar la espalda, así que a ella dirijo mis dardos y en cierto modo aunque más controlado lo mismo hace ella conmigo. Con un pie en Córdoba y hecho el check in en el apartamento, dejamos que fluyese y fuimos a cenar con unos amigos que viven allí, y no pudo ser más perfecto, un sitio con encanto y alternativo que os recomiendo, además como siempre mi amiga M me aporta tranquilidad y positivimos así que me recargo de buena energía.
Cuando al día siguiente llegamos al hospital, me ingresaba un día antes de la cirugía para poder pasar la preanestesia, solo pensaba en que me dejasen estar el día fuera, y me vine un poco abajo al ver la habitación que me había tocado, sobre todo por la compañera que me había tocado, puede sonar fatal pero yo tenía la idea de que iba a pasar allí bastante tiempo y aunque no quiero dar información sobre ella, no era, digamos, la compañera ideal. Me empecé a poner bastante nerviosa pero por suerte me dejaron salir, y como el movimiento piña familiar había empezado allí tenía a todo el equipazo. A medida que fue avanzando el día fueron llegando casí todos mis queriditas y queriditos , casí no faltaba nadie, y más que me gusta a mi el pelotón, imposible. El día en Córdoba acompañaba muchísimmo y yo fuí pasando del summit de la felicidad y la emoción a estar absolutamente en la pappela. Por una parte por motivos obvios, ya que según iban pasando las horas, más nervios y miedo, y por otra porque una vez más es dificil coordinar un grupo de gente, sobre todo cuando cada uno tiene sus propias prioridades, a mi, además, me causa mucha frustración porque en parte me siento responsable, en este caso porque estaban ahí para estar conmigo. Pero bueno la valoración del día fue muy buena, distraida, comiendo bien y con mucho mucho amor, y sobre todo caí rendida en la cama, que era un objetivo bastante importante.
Y llegamos al día D, tenía que estar allí a las 7.30 pero cuando sonó el despertador no quería levantare de la cama; quería irme a Málaga y que me dejasen en paz, pero como no iba a conseguir muchos aliados, no le dí mucho bombo, mejor armarse de valor, llevaba tanto tiempo deseando ese momento, lo había querido con tanta fuerza que no había tenido tiempo para plantearme mucho sobre lo que en realidad iba a ser la operación , ni el post operatorio, ni los riesgos, ni el dolor, supongo que será positivo pero hizo que las últimas horas estuviese absoluta y literalmente cagada.
De madrugada nos fuimos para el hospital, yo y mi comitiva, ese momento no me lo imaginaba así pero nunca dejan de sorprenderme. Aquí todo muy rápido, en menos de lo que me imaginaba ya estaba esperando en mi camita para entrar a quirofano, tuve un momento de debilidad cuando mi hermano entró en la habitación a darme un beso y me puse a llorar, pero rapidamento me recompuse, ante la dificultad me crezco y cuando me sacaron en cama y vi a mi prima con ojos de llorar yo la consolé/regañe a ella, asín soy.
Durante los días y semanas antes de la operación estaba decidida a hacer una especie de carta de despedida por si algo iba mal, y para decir que quería que hiciesen con mis cosas, mi ajuar... jaja. Pero no ví el momento, se me pasaron los días y me parecía algo muy triste, aunque no era por victimizar o dramatizar es porque a veces la gente se muere en estas cosas y como me tenían que tocar cerca de la aorta y el corazón yo que se... Al final pensé que lo iba a hablar con mi prima N y que ella fuese mi transmisora, pero al final tmp quise hacerle la faena, ni tuvimos un momento de tanta intimidad.
En fín, que estaba bastantante tranquila, el orfidal siempre ayuda, y me tuvieron un ratito en una sala con camas de más personas que están esperando para entrar en quirofano, te hacen algunas preguntas, hablas con el anestesista, en mi caso la, y ,nada, para dentro. Yo de los nervios cuando llegue al quirofano me hacía pís, siempre dando la nota, pero allí como todo el mundo era tan agradable en vez de decirme que me acostase me hicieron caso y esperamos hasta que encontraron a alguien que me pusiese una cuña, porque mi idea de ir yo un momentillo al baño no les molo tanto. A partir de aquí nada, me cogieron una vía y me pusieron el cateter epidural, que no duele practicamente y que después me fue muy muy útil (es un botón que te dan para que tu te puedas ir dando morfina, con un límite claro). Y ya me pusieron la mascarilla y caí en los brazos de morfeo.
Tenía un vago recuerdo del cirujano iluminado (el nombre de Ángel no le puede venir más al pelo) diciendome que todo había salido bien, que no me preocupase que me habían dejado limpita, que me desintubaban, en fin un recuerdo muy muy vago. Pero cuando me desperté no me acordaba bien y solo sentía dolor e incomodidad como la vez anterior, aquí se llamaba reanimación y es algo intermedio entre la UCI y el despertar. Esta vez no dejaban entrar a mis familiares cuando me despertase, sino que había un horario de visitas, y la verdad es que estuve un poco agobiada, porque como os digo tenía una vago recuerdo del cirujano diciéndome que había ido bien pero no sabía si lo había soñado, además no sabía hasta cuando iba a tener que estar allí porque lo que me habían dicho era que podría estar hasta 72h. Y para más inri tenía más hambre que 7 y me toco en la cama junto a los sillones de los enfermeros y se pasaron la tarde en plan masterchef, hablando de comida, restaurantes, recetas, etc les tuve que decir que como no dejasen de hablar de comida al proximo que se acercase le metía un bocao en el brazo, y así estuvieron hasta alta horas. Quizás sea la única pega que le pueda poner a mi experiencia en el hospital de Córdoba, que en todo lo demás ha sido más que excelente, me parecío poco considerado lo alto que hablaban, y hasta las horas que hablaban dadas las circunstancias, allí todo el mundo se encontraba muy mal, acababan de salir de intervenciones y solo querían descansar.
A las 8 dejaron entrar a mi familia de uno en uno y un total media hora, y vaya tiempo bien aprovechado, con la que más estuve fue con mi madre, pero dío tiempo a dar un besillo a todos los que estaban y que me contasen su entretenida espera, al parecer hubo un accidente con gitanos involucrados y la sala de espera ofrecía un espectáculo a ratos de terror, y me fueron contando poco a pococ entre carrera y carrera para intercambiarse la bata y demás.
Continuará...
B
El pasado viernes 20 de febrero me operaron en el Hospital Reina Sofía de Córdoba y el resultado no puede ser mejor, o al menos hasta ahora así lo ha sido. Os cuento un poco, intetentaré ser más profunda, ya que ultimamente he sido acusada de simplemente factual en el blog, jeje, y aunque no es mi intención es probable que con el transcurso del tiempo se haya desvirtuado un poco lo que empezó siendo.
El pasado miercoles por la tarde mi madre y yo nos fuimos a Córdoba, entre nosotras la tensión se respiraba y estuvimos a punto de llegar a las manos en varias ocasiones hasta que llegamos. Una vez más, terminamos pagando las cosas con quien más a mano tenemos o con quien sabemos que no nos va a dar la espalda, así que a ella dirijo mis dardos y en cierto modo aunque más controlado lo mismo hace ella conmigo. Con un pie en Córdoba y hecho el check in en el apartamento, dejamos que fluyese y fuimos a cenar con unos amigos que viven allí, y no pudo ser más perfecto, un sitio con encanto y alternativo que os recomiendo, además como siempre mi amiga M me aporta tranquilidad y positivimos así que me recargo de buena energía.
Cuando al día siguiente llegamos al hospital, me ingresaba un día antes de la cirugía para poder pasar la preanestesia, solo pensaba en que me dejasen estar el día fuera, y me vine un poco abajo al ver la habitación que me había tocado, sobre todo por la compañera que me había tocado, puede sonar fatal pero yo tenía la idea de que iba a pasar allí bastante tiempo y aunque no quiero dar información sobre ella, no era, digamos, la compañera ideal. Me empecé a poner bastante nerviosa pero por suerte me dejaron salir, y como el movimiento piña familiar había empezado allí tenía a todo el equipazo. A medida que fue avanzando el día fueron llegando casí todos mis queriditas y queriditos , casí no faltaba nadie, y más que me gusta a mi el pelotón, imposible. El día en Córdoba acompañaba muchísimmo y yo fuí pasando del summit de la felicidad y la emoción a estar absolutamente en la pappela. Por una parte por motivos obvios, ya que según iban pasando las horas, más nervios y miedo, y por otra porque una vez más es dificil coordinar un grupo de gente, sobre todo cuando cada uno tiene sus propias prioridades, a mi, además, me causa mucha frustración porque en parte me siento responsable, en este caso porque estaban ahí para estar conmigo. Pero bueno la valoración del día fue muy buena, distraida, comiendo bien y con mucho mucho amor, y sobre todo caí rendida en la cama, que era un objetivo bastante importante.
Y llegamos al día D, tenía que estar allí a las 7.30 pero cuando sonó el despertador no quería levantare de la cama; quería irme a Málaga y que me dejasen en paz, pero como no iba a conseguir muchos aliados, no le dí mucho bombo, mejor armarse de valor, llevaba tanto tiempo deseando ese momento, lo había querido con tanta fuerza que no había tenido tiempo para plantearme mucho sobre lo que en realidad iba a ser la operación , ni el post operatorio, ni los riesgos, ni el dolor, supongo que será positivo pero hizo que las últimas horas estuviese absoluta y literalmente cagada.
De madrugada nos fuimos para el hospital, yo y mi comitiva, ese momento no me lo imaginaba así pero nunca dejan de sorprenderme. Aquí todo muy rápido, en menos de lo que me imaginaba ya estaba esperando en mi camita para entrar a quirofano, tuve un momento de debilidad cuando mi hermano entró en la habitación a darme un beso y me puse a llorar, pero rapidamento me recompuse, ante la dificultad me crezco y cuando me sacaron en cama y vi a mi prima con ojos de llorar yo la consolé/regañe a ella, asín soy.
Durante los días y semanas antes de la operación estaba decidida a hacer una especie de carta de despedida por si algo iba mal, y para decir que quería que hiciesen con mis cosas, mi ajuar... jaja. Pero no ví el momento, se me pasaron los días y me parecía algo muy triste, aunque no era por victimizar o dramatizar es porque a veces la gente se muere en estas cosas y como me tenían que tocar cerca de la aorta y el corazón yo que se... Al final pensé que lo iba a hablar con mi prima N y que ella fuese mi transmisora, pero al final tmp quise hacerle la faena, ni tuvimos un momento de tanta intimidad.
En fín, que estaba bastantante tranquila, el orfidal siempre ayuda, y me tuvieron un ratito en una sala con camas de más personas que están esperando para entrar en quirofano, te hacen algunas preguntas, hablas con el anestesista, en mi caso la, y ,nada, para dentro. Yo de los nervios cuando llegue al quirofano me hacía pís, siempre dando la nota, pero allí como todo el mundo era tan agradable en vez de decirme que me acostase me hicieron caso y esperamos hasta que encontraron a alguien que me pusiese una cuña, porque mi idea de ir yo un momentillo al baño no les molo tanto. A partir de aquí nada, me cogieron una vía y me pusieron el cateter epidural, que no duele practicamente y que después me fue muy muy útil (es un botón que te dan para que tu te puedas ir dando morfina, con un límite claro). Y ya me pusieron la mascarilla y caí en los brazos de morfeo.
Tenía un vago recuerdo del cirujano iluminado (el nombre de Ángel no le puede venir más al pelo) diciendome que todo había salido bien, que no me preocupase que me habían dejado limpita, que me desintubaban, en fin un recuerdo muy muy vago. Pero cuando me desperté no me acordaba bien y solo sentía dolor e incomodidad como la vez anterior, aquí se llamaba reanimación y es algo intermedio entre la UCI y el despertar. Esta vez no dejaban entrar a mis familiares cuando me despertase, sino que había un horario de visitas, y la verdad es que estuve un poco agobiada, porque como os digo tenía una vago recuerdo del cirujano diciéndome que había ido bien pero no sabía si lo había soñado, además no sabía hasta cuando iba a tener que estar allí porque lo que me habían dicho era que podría estar hasta 72h. Y para más inri tenía más hambre que 7 y me toco en la cama junto a los sillones de los enfermeros y se pasaron la tarde en plan masterchef, hablando de comida, restaurantes, recetas, etc les tuve que decir que como no dejasen de hablar de comida al proximo que se acercase le metía un bocao en el brazo, y así estuvieron hasta alta horas. Quizás sea la única pega que le pueda poner a mi experiencia en el hospital de Córdoba, que en todo lo demás ha sido más que excelente, me parecío poco considerado lo alto que hablaban, y hasta las horas que hablaban dadas las circunstancias, allí todo el mundo se encontraba muy mal, acababan de salir de intervenciones y solo querían descansar.
A las 8 dejaron entrar a mi familia de uno en uno y un total media hora, y vaya tiempo bien aprovechado, con la que más estuve fue con mi madre, pero dío tiempo a dar un besillo a todos los que estaban y que me contasen su entretenida espera, al parecer hubo un accidente con gitanos involucrados y la sala de espera ofrecía un espectáculo a ratos de terror, y me fueron contando poco a pococ entre carrera y carrera para intercambiarse la bata y demás.
Continuará...
B
martes, 17 de febrero de 2015
Comienza la cuenta atrás
Hola a todos,
Hoy comienza la cuenta atrás para la operación, QUEDAN 3 DÍAS!! Será, si todo va bien, este viernes y no puedo estar más nerviosa. Bueno no estoy tan nerviosa pero un poco si, duermo perfectamente pero, como siempre, los nervios se transforman en ansiedad y estoy que hasta me pego bocaos en los brazos.... un horror, todo el día con hambre.
Mañana partimos para Córdoba y si todo va bien a finales de la semana que viene estaré de vuelta en casa, no quiero ser muy optimista por si algo se complica, pero en principio ese es el plan.
La movilización ha empezado y, como siempre, estaré rodeada por mis más fieles :) así que estaré bien.
Mientras tanto sigo intentando estar todo el rato entretenida para no pensar mucho, hoy mis planes de dar un paseo en bicicleta se han ido al traste porque está cayendo la del pulpo, así que a ver si voy a nadar o se me ocurre algo interesante que no requiera mucha concentración.
Love,
B
Hoy comienza la cuenta atrás para la operación, QUEDAN 3 DÍAS!! Será, si todo va bien, este viernes y no puedo estar más nerviosa. Bueno no estoy tan nerviosa pero un poco si, duermo perfectamente pero, como siempre, los nervios se transforman en ansiedad y estoy que hasta me pego bocaos en los brazos.... un horror, todo el día con hambre.
Mañana partimos para Córdoba y si todo va bien a finales de la semana que viene estaré de vuelta en casa, no quiero ser muy optimista por si algo se complica, pero en principio ese es el plan.
La movilización ha empezado y, como siempre, estaré rodeada por mis más fieles :) así que estaré bien.
Mientras tanto sigo intentando estar todo el rato entretenida para no pensar mucho, hoy mis planes de dar un paseo en bicicleta se han ido al traste porque está cayendo la del pulpo, así que a ver si voy a nadar o se me ocurre algo interesante que no requiera mucha concentración.
Love,
B
viernes, 30 de enero de 2015
Viviendo en una montaña rusa
Últimamente me pasa,que me quedo embobada pensando (en la ducha, en la cama, en la sala de espera, etc) en cosas que escribiría en el blog, cosas que contaría o reflexiones que me sacaría, pero después me siento delante del ordenador y estoy completamente en blanco, que rollo.
Hay algo que si me ronda en la cabeza últimamente que es que estoy harta de vivir en esta montaña rusa de emociones, en la que un día estoy abajo, boca abajo o dando vueltas en espiral y otro día estoy arriba, muy arriba, sintiendo la adrenalina en la boca del estomago. No se si todos los casos serán como el mío pero no dejo de recibir buenas y malas noticias una detrás de otra, sin tener casi tiempo de asimilar.
Hay algo que si me ronda en la cabeza últimamente que es que estoy harta de vivir en esta montaña rusa de emociones, en la que un día estoy abajo, boca abajo o dando vueltas en espiral y otro día estoy arriba, muy arriba, sintiendo la adrenalina en la boca del estomago. No se si todos los casos serán como el mío pero no dejo de recibir buenas y malas noticias una detrás de otra, sin tener casi tiempo de asimilar.
En esta semana, el cirujano de Córdoba llamó para decirnos que tengo una cita para un TAC en Córdoba la semana que viene, y ya de paso comentar que por ahora se cancelaba la operación, así como si nada ahora vas y lo digieres. Imaginaos; caída en espiral hacía la desesperanza, porque el plan no es solo que no me operaban, que ya de por si era un mazazo, sino que además el "plan" era esperar... esperar, que lo que sea que tengo dentro creciese, eso que no obedece ni responde a lógica alguna, que puede no crecer nada en un mes y en una semana cambiar a estrategia de invasión total, de forma que haciendo pruebas con más periodicidad teníamos que dar con el momento en el que no fuese ni demasiado pronto (como parece que es ahora que los tumores han decrecido tanto que ni son palpables) ni demasiado tarde (que fuese una cirugía tan agresiva y peligrosa que no se recomendase) ni tan tan tarde que ya no haya nada que hacer. Cuando me planteó esto, entendedme que no se absolutamente nada de medicina, me pareció como echar la lotería y a ver si toca, me pareció que a partir de ahora se tenían que alinear las estrellas para que me curasen, porque es casi imposible que todo sea tan ideal y que lo que no ha sido hasta ahora posible fuese a serlo simplemente esperando. Porque también puede ser que empiece a crecer, el tumor que provocó el derrame lo vuelva a provocar, tener que ingresar, que me vuelvan a tener que poner el tubo en el costado, que coja una bacteria, otra bacteria y otra más, con la suerte que tengo no sería tan raro... en fín que no lo veía, así que me hundí, lloré mucho y tiré la toalla porque ya estoy harta de esto, de tener la vida parada, de luchar todos los días por no hundirme y por vivir sin tener ni el mínimo de recompensa, de estar calva, de estar floja, de estar condicionada, de ser dependiente, de que me pinchen, de tener que sonreír cuando lo que quiero es matar, de no poder decir que creo que me voy a morir porque tengo que ser positiva, de tener que comprenderlo todo cuando no creo que nadie entienda ni una milésima parte de lo que estoy pasando, del miedo que tengo, de todo lo que me pasa por la cabeza, de que vivo constantemente con la idea de que es que me voy a morir, que ni llego al verano, que cada vez que veo algo que me gusta pienso que para que me lo voy a comprar si me voy a morir, nadie sabe lo que es eso y me da coraje hasta que intenten consolarme porque no hay consuelo, no hay consuelo en nada de esto porque por muchas veces que me lo digan, a nadie normalmente le pilla un camión al salir de casa ni le da un ataque al corazón o al menos no es su día a día, y en todo caso preferiría que me pasase eso porque así no tendría que vivir pensando cuando y como va a ser, sino que simplemente desaparecería.
Y de estos pensamientos destructivos y negativos, que no es que los tenga 24h, entendedme, es que me acompañan de forma más fuerte y menos a lo largo del día. El otro día, por ejemplo, en consulta con mi oncóloga de derrumbe y empecé a llorar y a decirle esto, que no tengo confianza y que otra vez me han quitado la esperanza y tal y ella al verme tan triste me comento que le extrañaba porque yo siempre entraba en la consulta con una sonrisa, y es que yo no estoy triste todo el día, normalmente intento estar contenta y bien, pero no porque no tenga todo eso dentro sino porque intento al menos disfrutar lo que tengo. En fin que de todo esto pasé a un poquito de esperanza el jueves, solo un poquito y os explico porqué. El jueves tuvimos cita con mi oncóloga y nos explicó que ella había vuelto a hablar con el cirujano y que habían decidido retomar la cirugía porque ella le había explicado que en mi tipo de cáncer hay muchas ocasiones en las que la imagen del TAC no corresponde con lo que después encuentran al abrir, es decir que muchas cosas que viendo el TAC puede parecer que han desaparecido o que no van a ser palpables después abriendo si se aprecian, por lo que aunque quizás no fuesen capaz de quitarlo todo pueden quitar algo, y eso nos deja la incertidumbre para lo demás, y es por esto por lo que no tengo del todo esperanza. Porque por un lado tenemos que como ya he dicho alguna vez me dijeron que la quimio no curaba mi cáncer, por otro tenemos que parece que en mí la quimio ha actuado de forma excepcional porque normalmente no hace desaparecer o actúa tanto como lo ha hecho en mí, por otra que según ellos (oncóloga y cirujano) casi con toda probabilidad va a volver a aparecer donde estuvo aunque ahora no se vea (por lo cuál yo no entendía por qué entonces no quitaron todo aún cuando la operación que se planteaba era más agresiva) y por otra que puede que no. Así que ahora solo queda rezar, y poner velas, ahora sí que sí, porque antes me aferraba a la quimio, después a la quimio y a la operación, pero ahora que lo veo tan difuso que he perdido la confianza, y a esto me refería antes, cuando se lo dije a mi oncóloga ella me pregunto preocupada si no confiaba en ella, y yo claro que confío, es lo único que puedo hacer, en quién no confío es en el desarrollo o la reacción de la enfermedad porque hasta ahora las cosas solo se han ido torciendo y ni yendo tan mal me da la impresión de que todo está fatal.
Así que esa es mi montaña rusa, el miércoles tengo el TAC y a ver sino cambian de opinión, y mientras tanto, ahora que estoy recuperada de la quimio, solo quiero estar entretenida, no quiero hablar de como estoy ni de lo bien que va a salir todo, solo disfrutar un poco y vivir.
B
B
Comentarios
He encontrado la forma de responder comentarios! yei! Me ha costado muchísimo arreglarlo, pero me hace mucha ilusión contestar los mensajes que tengo (aunque no sean muchos), la verdad es que a veces me pregunto quien es la gente desconocida que me escribe y como ha llegado al blog, pero los comentarios me hacen muchísima ilusión por el cariño y el apoyo que me mostráis y porque veo que ahí detrás también hay alguien, así que mientras que encuentro el momento de contestarlos ¡GRACIAS!.
B
B
sábado, 10 de enero de 2015
“Qué mas dá que fume, de algo me tengo que morir”
Bien conocida por toda mi familia y
amigos es ya mi lucha frontal y encarnizada contra el tabaco, he
llegado a una estado de cero tolerancia, me molesta, me da miedo y me
da mucho asco.
No se que persona a la altura de siglo
que estamos si viniesen ahora a venderle un producto nuevo e
innovador cuyo efecto es mal aliento, ennegrecimiento de los dientes,
que se amarilleen las uñas, envejecimiento de la piel, estado de
ansiedad cuando no lo consumes, disminución de la capacidad
respiratoria, enfermedades respiratorias, otras tantas posibilidades
de enfermedades cardíacas, más otros tantos tipos de cáncer y todo
por el módico precio de un pastizal, de verdad no se que persona
empezaría a consumirlo, alguna habría. El problema es que nos lo
vendieron como un producto guay, moderno y que te situaba en la high
class, que bonito le quedaba a Audrey, tan elegante, pues lejos de
ser elegante ya todos sabemos lo perjudicial que es tanto para el
que lo consume como para el que está al lado, ya a nadie le cabe
duda e incluso esta mal visto, pero todavía queda la gente que dice,
que le da igual de que algo se tiene que morir, y es a esa gente a
quien me quiero dirigir. Quien piense que esto por lo que por
desgracia para mí tengo que pasar, sin tener nada que ver con el
tabaco, es tan fácil como pronunciar “de algo me tengo que morir”
se equivoca, esto que para mi va para dos años pero que hay gente
que lucha muchísimo mas para nada, es un camino que nadie se
imagina, duele, da miedo, paraliza tu vida, la gobierna, sigue
doliendo, es desesperanzador, injusto, te hace convivir con
realidades tristes que ni te imaginabas, cansa, y sobre todas las
cosas causa la angustia de saber porque has llegado aquí, si tu
fumas y ya sabes que te llevó a todo esto no imagino que en mi
situación pudieses mas que martizarte sabiendo que algún día
tuviste la opción de poder evitarlo pero que decidiste encenderte
otro pitillo.
Si solo fuese despertarte una mañana,
y no estar ,sería más fácil (incluso si no se piensa en la gente
que se dejas atrás) pero créeme que no es eso, es mucho mucho más
duro, mucho más que dejar de fumar.
B
Segundas partes....
Bueno ha llegado la hora de ponerme un
poco al día con el blog, no he tenido muchas ganas ni mucho tiempo
últimamente pero no me faltan cosas para contar.
Para resumir un poco esta segunda parte
he de decir que efectivamente segundas partes nunca fueron buenas. El
mazazo de la noticia de la recidiva vino acompañado, como ya sabéis,
por un periodo en el hospital cuanto menos desagradable, muy
desagradable. Durante el tiempo aquí (ahora estoy ingresada para la
quimio) recuerdo que pasé mucho miedo, pasé tanto miedo que hasta
llegue a creer que nunca saldría del hospital, que mi tiempo
terminaba ahí, casi me rendí cuando lo ví todo negro pero por
suerte, aunque lentamente, todo terminó tomando forma. Salí del
hospital muy débil por lo que el tiempo después tampoco fué un
camino de rosas, no tuve tiempo de recuperarme y ya estaba ahí mi
segundo ciclo de quimio, y aquí no solo pensé que me iba a morir
sino que aunque me avergüence decirlo, lo desee, lo desee con toda
mi fuerza porque no entendía si me merecía la pena tanto dolor y
sufrimiento sin un final seguro, recuerdo que pensaba que si todo
esto iba a ser para nada prefería que se terminase ya, me sentí muy
sola, a veces es difícil expresar lo que quieres, a veces tus
expectativas son demasiado exigentes y a veces los tiempos o
necesidades de las personas son diferentes. Pero este tiempo un tanto
negro se fue pasando, en parte porque me bajaron la dosis de las
siguientes quimios y un poco menos de malestar siempre hace ver las
cosas con un poco más de perspectiva.
Hace un mes, casi dos, me hicieron mis
primeras pruebas de control y no fueron tan bien como yo me creía,
así que la posibilidad de operarme empezó a tomar un poco más de
importancia, sobre todo lo de encontrar alguien que quisiese hacerlo.
Por suerte las quimios que he recibido desde entonces han hecho mucho
mejor efecto y la posibilidad de operarme se ha convertido en un
hecho bastante factible y próximo. Además no solo han hecho las
quimios mucho mejor trabajo sino que además las tolero mucho mejor,
lo cual me permite cierto grado de libertad para vivir que a fín de
cuentas es de lo que se trata.
Esto es un muy breve resumen de lo que
han sido estos tres últimos meses pero para que remover más lo malo,
cuando yo lo que intento es olvidarlo.
B
Suscribirse a:
Entradas (Atom)