lunes, 6 de octubre de 2014

Segundo tiempo

,,Nunca digas de este agua no beberé, este cura no es mi padre. ni lo peor que me podía pasar en mi vida ya lo he pasado... Nunca sabes l0 que el destino te depara, y en mi caso esta últimamente frase ,, que utilizaba con frecuencia, se ha vuelto en mi contra.

Es la segunda vez que escribo esta entrada, la primera vez hace un par de semanas en el hospital y sin querer la borré, ahora no me acuerdo exactamente lo que escribí, era una mañana que me desvelé y me entraron ganas pero me imagino que me saldrá algo parecido, sino los hechos son los hechos.

Bueno como la mayoría de los que os asomáis por aquí sabéis, desgraciadamente, el cáncer ha vuelto, ha vuelto agresivo y fuerte, ha vuelto dañándome y sorprendiendo a mis seres queridos, el que nunca fue llamado y el que no es querido ha vuelto y ahora toca volver a empezar, pero es una mentira porque esto no es volver a empezar, el es más fuerte ahora y yo estoy más débil, se trata de coger fuerzas y vencer y en eso estamos.

Como si de una ciudad maldita se tratase (aunque para mí no sea tal cosa) ha sido otra vez en Edimburgo donde me he dado cuenta, como os conté iba a pasar dos semanas, a disfrutar la ciudad, de mis amigos allí, enseñarles lo bien que lo había hecho y lo bien que estaba, pero una vez más no ha podido ser. Estando allí, casi desde el primer día (no se si provocado por el avión) me costaba un poco respirar, yo lo achaque al cambio de latitud, pero lo cierto es que cada día me encontraba un poco más fatigada al hacer esfuerzo, tenía una leve presión en el pecho y un dolor punzante aunque también leve en la parte trasera de las costillas abajo. Cuando bebía rápido me entraba tos, así como cuando me agachaba y además al estar tumbada me costaba respirar. En fín, que después de 5 días allí y de que todo se acentuase poco a poco se lo comenté a una amiga médico que justo venía ese día a Edimburgo para el festival y me recomendó que fuese cuanto antes al hospital porque podía tener un neumotórax o un trombo pulmonar, he de decir que se asustó bastante y yo le restaba importancia, ahora desearía que hubiese sido eso. Cuando Jenny, la amiga en casa de quién me estaba quedando, volvió de hacer unos recados le comenté la preocupación de Lorena, ella sorprendida la restó importancia, según ella, en lo cual yo coincidía, mi estado físico era buenísimo a simple vista ninguna de esas dos cosas me podían estar pasando, yo estaba de acuerdo, tenía mi plan del día y una visita al hospital no entraba en ello. Como la preocupación de Lorena era grande le pedí a Jenny que me hiciese un chequeo general, viendo mis piernas se descartaba una trombo, en cambio al medir mi pulso se dio cuenta de que estaba un poco taquicárdica y fue definitivo que al auscultarme en la zona del pulmón no se escuchaba actividad pulmonar en la zona donde comentaba que tenía dolor. Dadas las circunstancias decidimos ir al hospital, las dos bastante tranquilas, yo tranquila porque Jenny estaba tranquila tenía pinta de infección, nada de neumotórax ni trombo y bueno metástasis quedaba fuera de las opciones porque por qué.


Una vez en el hospital pasas varios filtros, el primero una especie de administrativa a la que le cuentas un poco por encima y le das tus datos, menos mal que mi número de seguridad social de allí funcionaba aún, porque yo en mi empanada de por qué me va a pasar a mí nada ni la tarjeta europea me había llevado. En fin, lo siguiente es una enfermera, que era igual de simpática que la médico escocesa que me vío lo de la rodilla año y medio antes y que básicamente me dijo que si por un resfriado iba al hospital, a lo que Jenny saltó rápidamente poniéndola en conocimiento de mis antecedentes, ahí el tema tomó otro cariz, me trajeron a un médico que aquí sería un MIR, que me hizo un examen mas exhaustivo, me pregunto de todo, me sacó sangre, me hizo una prueba para la frecuencia cardiaca, otra para el oxígeno y me pidió un radiografía de tórax y estando con el entró lo que creo que sería el adjunto, que como Jenny había estado trabajando en este hospital hasta hacia unas semanas conocía. La verdad es que todos muy correctos e implicados. De aquí me pasaron en batita a otra sala y de ahí a otra zona más privada con camilla y cortinita, me exploró otra doctora, que también me hizo preguntas y se fue a comprobar las pruebas, y cuando volvió, con cara de algo no va bien, me comentó que no tenía buenas noticias y que si necesitaba un minuto, yo no necesitaba un minuto necesitaba que me tragase la tierra porque sabía lo que me iba a decir, así que me explicó que en la radiografía se veía que el pulmón tenía liquido, causado, aparentemente, por unas lesiones no identificadas ,ella no me decía claramente lo que yo no quería escuchar pero como a mi me gustan las cosas claras, afirme que tenía metástasis y ella me dijo que no podían confirmar pero que parecía que si,  y más tarde así los expresó e n el informe "potential secondary cáncer", y yo aquí simplemente me derrumbe y empecé a llorar, y la pobre Jenny, que se ha visto envuelta en esto sin necesidad conmigo. Pero después de unos minutos me recompuse, que estaba haciendo llorando tampoco iba a solucionar nada, y en cierto modo yo me lo estaba esperando, es verdad que no tan fuerte ni tan pronto, pero también es verdad que había algo dentro de mí que sabía que esto iba a pasar, he vivido el verano con ansias de vivir, dentro de lo que mi cuerpo me ha permitido, y he ansiado que todos mis seres queridos viviesen cada uno de esos segundos conmigo hasta el punto de desagradar en alguna ocasión.

Me ofrecieron tratarme lo del líquido allí y demás pero vieron bastante acertado que volviese a casa lo antes posible y tras confirmarme que no había problema con que volase eso hice. Y la maravillosa Jenny conmigo, salimos las dos a la mañana siguiente desde Glasgow ( trayecto hasta allí cortesía de mi querida familia escocesa los Stewarts). Desde Edimburgo no había vuelos hasta 4 días después y aunque a mi es lo que me gustaría haber hecho no estaba la cosa para eso. Yo había estado comunicada desde esa mañana que me noté extraña con mi tía Marga , y esperaba que ella pudiese contárselo y tranquilizar a mi madre, pero como estaba de guardia tuve que llamarla, la pobre, imaginaos el susto. Pero bueno la cosa es que pasase lo que pasase al día siguiente, yo estaba bien así que como lo del hospital y comprar los vuelos no nos tomo demasiado tiempo, yo continué con los planes establecidos, me fui con Marcus, el más pequeño de los niños que cuidaba a ver un espectáculo de risa, después nos fuimos a una feria de libros y de ahí a tomar un chocolate caliente porque llovía, allí nos recogió su padre y fuimos a cenar a su casa y para terminar al día fui a tomar una coctel y a ver un concierto con su madre. Como ya era tarde volví a casa a hacer la maleta y tras estar hablando una rato con Jenny y David (su marido) me dormí con San orfidal. Como a quién madruga Dios le ayuda al día siguiente madrugón y vuelo de vuelta a la realidad.

Ni yo ni Jenny nos merecíamos irnos directas al hospital, yo porque sabía lo que se avecinaba y Jenny porque aunque es irrecomplensable lo que hizo por mí, tenía que ser recompensada. Así que ahora que ha vuelto "lo que diga Belén", Belén decía que íbamos todos a comer al chiringuito, digo todos porque por aclamación popular tuve recibimiento familiar en el aeropuerto, así "semos". Después de un rato de sobremesa, respirar mucho yodo y que me diese un poco el sol, fui a casa al hacer mi kit de supervivencia en el hospital y de allí al clínico. Y bueno, puedo decir que en ese momento se abrió lo peor que me ha pasado hasta ahora (esta vez lo voy a decir así), tras marear la perdiz un poco en unas urgencias absolutamente colapsadas, en gran parte de borrachos de la feria, decidieron lo que podía tener (lo  cuál venia diciendo porque vine con pruebas e informe de allí) y me metieron en observación, mi noche en observación fue indescriptible y no es una exageración, nadie se podía quedar conmigo ya que aquello es una especie de UVI, la gente que había a mi al rededor no se si os lo imagináis uno deliraba en un idioma que no se decir que era, otro señor estaba atado a la cama y no dejaba de intentar lanzarse de cabeza, la señora de enfrente murió o eso me parecía a mí y otro desapareció y yo estaba dormida no se a donde pero vamos me lo figuro. A mi me desnudaron y me metieron en la cama y allí me quedé sola, despierta y sin entender, yo no me encontraba mal y la sensación de miedo y abandono, en fin, horrible. A las tres de la mañana me despertaron para pincharme el pulmón y ponerme el drenaje, me pusieron la anestesia y como no dejaba de temblar y de marearme decidieron dejarlo para un rato más tarde. Ese momento más tarde no llegaba, me desperté a la mañana siguiente y el mismo panorama, como no te puedes mover porque tienes lo chupones en el pecho, yo le decía a las enfermeras que qué pasaba y ellas que ahora vendrá el médico, iban pasando las horas y yo me iba enfadando, la noche anterior nos dijeron que mi madre podía volver a las 8 y verme lo cuál fue una gran mentira para que nos callásemos. A la mañana siguiente me enteré de que el horario de visita de observación era dos familiares a las 12 cuanto menos tiempo mejor, así que yo seguí preguntando por mi médico y ya a las 11.30 cuando estaba harta y no entendía por qué si dejarme allí era una urgencia para pincharme el pulmón porque había muchos riesgos, por qué no lo habían hecho ni nadie venía a explicarme nada, insisto que yo no me podía mover.  Así que cuando por fín vino mí médico me dijo que no era su única paciente, que había gente muriéndose y que aunque mi enfermedad era muy grave yo no era una urgencia. (He de decir que todo médico que me vió antes dejaba abierta la posibilidad de que solo fuese una infección pero esta se lanzó a la piscina sin ningún tipo de confirmación). Y por otra parte, cuando me dijeron que me dejaban ingresada la noche anterior yo si era una urgencia, porque como decía el médico el pulmón me podía colapsar en cualquier momento. Yo solo quería que me hiciesen para lo que se supone que me habían dejado allí, que era tan importante y que valía que hubiese pasado tan mala experiencia. Así que,después de mi insistencia, me hicieron la punción y el drenaje, y dejaron pasar a la mis padres, y al rato me subieron a planta.

Me subieron a la planta 5, ya que en un principio no estaba claro lo que tenía, lo oncólogos si lo tenían bastante claro, pero los neumólogos pensaban que podía ser una infección, no hubo esa suerte. 

Como me esta doliendo bastante revivir esto voy a resumir. Al día siguiente me bajaron a oncología, como mi oncóloga estaba en sus dos meses de vacaciones he tenido un mix de oncólogos, que según mi opinión no querían tomar decisiones en solitario, por lo que he tenido que esperar hasta cada martes que se realizaban las reuniones de sabios. En un principio el oncólogo que tuve estuvo dando palos de ciego una semana, así que para cuando decidieron ponerme la quimio había cogido una bacteria, así hasta tres veces por lo que mi estancia en el hospital se alargó más de lo deseado por todos. Y tras tres semanas, tres tubos, quitarme el reservorio y agotar mi paciencia empecé con la quimio, los efectos secundarios de esta los comunes a todas más algun otro más raro y peligroso que por suerte a mi no me afectado.

Cuando terminé la quimio, seguiamos liados con el líquido y los tubos, los neumólogos me lo movieron otras dos veces, y pretendian ponerme otro mas gordo, pero la oncóloga que me estuvo viendo las últimas semanas y que aportó un poco de luz y positividad al tema decidió que si podía respirar con el líquido que tenía mejor que me fuese a casa. 

Y tras un mes y una semana de hospital, mi récord entre los récord y lo que nunca pensé que fuese posible, aquí estoy, en casa. Los primeros días han sido difíciles, tengo un agotamiento general, físico y mental, mezcla de quimio, dolor, tanto tiempo encamada, falta de capacidad respiratoria, el tute de los antibióticos y el saber lo que es. La primera vez era nueva, pero ahora se lo que viene y eso me frustra y entristece. También me pasa que paso más tiempo sola y eso nunca me ha venido muy bien, mi mente divaga en dirección a los peores pensamientos, debe ser otra tara genética. En el hospital no he pasado ni un minuto sola, gracias a mi familia y amigos, con voluntad y esfuerzo por parte de todos y sobre todo los que más horas han echado, porque ni es agradable para mi ni lo es para nadie, pero ahora que estoy en casa es diferente, es incluso diferente al año pasado, mi madre ahora no ha podido coger baja y mi amiga M que estuvo el año pasado a partir de febrero para dar paseitos mañana si mañana no, ya no está aquí, y mi "incapacidad" física hace que tampoco pueda ir a nadar con R. Y como resultado tenemos a esta Belén pesimista y apática que espero que se vaya ya para dejar volver a la Belén positiva y luchadora.

B

viernes, 8 de agosto de 2014

El tiempo pasa y todo vuelve a su sitio

Hola de nuevo :)

Hace mucho muchísimo que no escribo, y es definitivamente un buena señal, la ausencia de noticias es una buena noticia.

Hace una semana que pasé mi segundo control, por ahora los voy a tener cada tres meses, intercalando TAC con resonancia de rodilla y radiografía de tórax, y bueno, siempre analítica completa. Como sabéis entre el primer control y el segundo no tuve tres meses libres ya que como la analítica me salió algo alterada siguieron haciéndome pruebas, pero resultó que no había porqué preocuparse, mi hígado está mal pero entra en la normalidad después de la quimio que me han dado. Así que tuve un mes libre y después el control de la semana pasada, en el que salió que sigo teniendo el hígado mal, pero sigue dentro de la normalidad.

Afrontar los controles no se me está dando mal, los días de antes estoy nerviosa, sigo odiando los días de TACs pero la verdad que el hecho de sentirme bien hace que no me preocupes tanto o que no tenga la sensación de que nada va mal, puede que sea porque cuando empecé con esto tenía dolor y demás, es decir no diagnosticaron nada que no estuviese sintiendo.

Pero como digo es parte de lo bien que me siento el que no esté preocupada ni de forma constante ni de vez en cuando. Y es que estoy bien, pero bien bien, estoy como antes. He empezado una pasantía en un despacho, salgo y entro como siempre, hago deporte a diario,voy a la playa, estuve hace un par de findes con amigas en Tarifa, ahora me voy a Portugal y cuando vuelva me voy 10 días a mi pendiente Edimburgo, así que salida independiente del nido sin médicos ni preocupaciones. En el último control la doctora me preguntó si hago una vida normal, y no puede ser más normal, todo a vuelto a la normalidad y estoy más que feliz por ello. Hace un año no me podía imaginar que ahora iba a estar así, y es que el tiempo ha pasado tan rápido que casi no me acuerdo de todo lo que ha pasado, la memoria es tan sabia. 

Lo único que ha cambiado es que ahora soy más consciente de mi cuerpo, que intento cuidarme más, que no puedo beber, que quiero más y mejor a la gente de mi alrededor y que me siento más querida, que doy gracias por todo lo bueno que tengo y por todo lo que disfruto a diario, y que cualquier detalle me hace inmensamente feliz.

Para hacer justicia a la verdad diré que hace un par de meses tuve un periodo bastante malo, creo que tanto tiempo intentando ser fuerte me pasó factura y de repente todo el miedo se adueñó de mí. El estar permanentemente controlada por médicos ha sido un fastidio pero también era una seguridad si algo malo pasaba lo iban a ver, ahora ya no es así, tengo mis controles pero no estoy permanentemente controlada. Además, después de los "malos" resultados del primer control volvió la incertidumbre, los días de pruebas y el miedo, el miedo a una recaída es más fuerte que el miedo que ya he vivido así que entré en un estado de semi-pánico que me llevó a descuidarme y a llorar mucho, pero creo que lo he superado, como todo, se supera. Y ahora, también sé que no tengo que ser fuerte todo el rato, que también puedo ser débil y tener miedo, y llorar delante de mi familia y que esto no cause un daño irreparable sino que también se entiende como normal

No tengo mucho más que contar, solo no quería dejar de escribir algo porque la última entrada no fué la alegría de la huerta y no es eso lo que estoy viviendo :)

B

sábado, 10 de mayo de 2014

Primera control pendiente de aprobación.. o de suspenso

Me ha costado una semana decidirme sobre si debo escribir algo de esto pero estoy tan absolutamente asustada que he decidido hacerlo, en parte no quería escribir nada porque después de terminar hice "público" el blog y ahora me arrepiento porque cualquiera va a poder leerlo, pero bueno no crea que haya mucha gente entrando con mucha frecuencia así que me lo saco y lo cuento.

El lunes tuve mi primera revisión, la semana anterior me hicieron una analítica completa y un tac, que esta vez fue mucho mejor. Con el anterior tac  me dijeron que probablemente era alérgica al contraste y por eso me hacía tanta reacción y que en los siguientes tacs me tenía que tomar una medicación para no ponerme tan mal, y la verdad es que así ha sido, sigue siendo un poco desagradable pero al menos no paso el mal rato que pasaba antes. Volviendo al tema, tuve mi primer control, no con mi oncóloga que tenía algo mejor que hacer (que raro) sino con otra médico residente. 

Mi tac esta perfecto lo cuál es una alivio, pero en mi analítica hay un valor que ha dado alto, aparte de lo típico de la neutropenia y la anemia que no son preocupantes. El valor es la fosfatasa alcalina, pregunté qué quería decir este valor y la médico me dijo que podía ser por algún problema en el hígado o por alguna lesión en hueso pero que no sabían seguro pero que quería investigarlo así que en tres semanas tengo que volver a hacerme los análisis. Y estoy hasta las narices de esperar, ya me tiré la semana de antes de la cita que me subía por las paredes del miedo, pero otras tres semanas, me parece injusto. Yo pensaba que a partir de ahora iba a ser mucho más directo pruebas, resultados, estas bien, nos vemos en tres meses y no todo el día con la maldita incertidumbre esta que no me deja vivir. 

De verdad estoy hasta las narices y es que ya no se que hacer, saliendo del hospital me puse a buscar de que iba la fosfata alcalina esa, y para qué, quien me manda a mí buscar nada si ya se que siempre me encuentro lo peor.... yo de verdad espero que no sea nada porque yo otra vez no puedo, no me quiero morir pero de verdad que no puedo, yo ya he tenido lo mío no me pueden dejar un poquito en paz.

B

Mi primer segundo cumpleaños

Hoy hace un año que volví a nacer, podría contar desde cualquier otra fecha pero la que más se adapta para mí es hoy, 10 de mayo el día en el que técnicamente y para mí echaron al cáncer de mi cuerpo. 

Solo ha pasado un año y me da la sensación que fue hace siglos, hace un año recuerdo que parecía que no iba a acabar nunca, recuerdo que creía que no era posible tanto dolor, o sobre todo de que yo no iba a ser capaz de soportarlo. Recuerdo con pena la cantidad de cosas que pensaba que no iba a poder volver a hacer y que durante este año he ido superando y consiguiendo, y recuerdo que aunque tenía muchísimo miedo sabía perfectamente que era lo que tenía que hacer y  que si la vida me había puesto esa piedra en el camino me serviría para hacerme más fuerte. Y así ha sido.

Ahora soy más fuerte, aunque tenga más miedo y sea más débil, ahora disfruto más de cualquier tontería por muy pequeña que sea, quiero más a la gente que quería y me siento infinitamente más querida, ahora doy gracias por todos los días que me levanto, no me duele nada, ando y en definitiva vivo.

Hemos pasado a ser dos entes en mi cuerpo y de quien quiera que provenga mi nueva rodilla le estaré eternamente agradecida por esta segunda oportunidad.



B

lunes, 14 de abril de 2014

El día menos llegó al cero


Hoy es lunes y empiezo a darme cuenta que realmente ha pasado, me está costando hacerme a la idea porque estoy muy cansada por la quimio de la semana pasada, pero sin duda que haya llegado el ansiado lunes en el que no tengo que ir al hospital hace la diferencia. Cualquiera de los lunes pasados han sido una lucha contra mi misma, por un lado por estar demasiado cansada para moverme a la cama y ver como el tiempo pasaba, y cuanto más pasaba más me iban a regañar en el hospital... por otro la contradicción de querer ir al hospital porque significaba un día menos o una quimio menos, pero a la vez no querer ir, sabiendo que me iba a hacer sentirme mal, y que iba a dar paso a unos cuantos días asquerosos.

Pero hoy no, hoy me he quedado revolviéndome en la cama hasta que me he cansado de estar en horizontal, me he hecho un rico desayuno y me he tirado horas delante de la taza de té viendo las noticias, mirando cosas por internet y tonteando con Lola. Y ahora me dispongo a hacer un repaso mental de lo que ha sido este año.

La verdad es que tengo sentimientos encontrados hacia que haya acabado, por un lado y mayormente estoy feliz, muy feliz, pero por otro tengo miedo, miedo porque dejo de estar super controlada todas las semanas, y porque ya no tengo más quimio y es ahora cuando mi cuerpo empieza a estar solo para combatir cualquier cosa, como el de cualquier otra persona, solo que el mio con la probabilidad o el riesgo de haber estado expuesta al cáncer y con la desventaja de haber estado sometida a la paliza más absoluta durante estos meses. En fin que de aquí solo me queda cuidarme y esperar que todo vaya bien.

Por otro lado cerrar esta etapa abre otra nueva, y lo incierta de esta tampoco es muy cómodo. Durante este tiempo he intentado seguir con algunas cosas como el inglés, tengo examen en julio, pero lo cierto es que mis metas han sido más la siguiente quimio o cita con el médico que ninguna otra cosa, por desgracia se antojó imposible compatibilizarlo con mucho más, lo que por otra parte me ha permitido tener entera dedicación a mí, a cuidarme, al tratamiento y a ser feliz. Así que ahora me toca considerar mis opciones y salir al tampoco fácil mundo laboral, pero que del que en definitiva tengo muchas ganas.

Otro punto desagradable en este tiempo ha sido el tema de pelo. Como ya conté lo resolví más o menos bien, encontrar una forma de ponerme el pañuelo con la que me veía bien facilitó infinitamente las cosas, y me ha ayudado a ayudar a otras lo cual es bastante reconfortante. Eso no quita que haya sido un auténtico coñazo, que nadie se engañe, y bueno el colmo de la calva es cuando me tuve que depilar las piernas, dío la casualidad que en el único momento que el pelo decidió timidamente crecer me voy a la playa, (manda ******) y encima para nada porque Canarias que prometía ser el paraíso tropical en cualquier época del año, no era tanto, y no tuve ni un día de lucir piernas :). El resto del tiempo una comodidad, un año de láser gratuito, gratuito tampoco pero bueno algo útil, porque sí se cae todo, todo, lo único que me aguantó de todo el cuerpo un poco más de tiempo cejas y pestañas, pero caen también, en mi caso las cejas no completas pero casi. Y ahora pues tengo un par de centímetros de pelo, con algunas zonas de la cabeza despobladas porque con las últimas quimios se me ha caído solo a trozos. Ya voy la mayor parte del tiempo sin pañuelo salvo en algunos casos porque no quiero que la gente se cruce de acera pensando que tengo algo contagioso en la cabeza o más bien que no me siento cómoda con este look y quiero evitar cumplidos o preguntas incómodas.

Este año me ha enseñado muchas cosas, aunque sin duda me quedan muchas por mejorar y más por aprender, una de ellas que ya la he dicho muchas veces es ver como la vida es mucho más fácil de lo que la queremos hacer, eso no quiere decir que nadie tenga que ser conformista sino que hay que relativizar las cosas, porque a veces sufrimos por cosas que en realidad no son importantes, y cuando te falta los básico te das cuenta. Durante este tiempo he convivido con los peores dramas, en algunas ocasiones situaciones o circunstancias mucho peores que las mías, ya fuese de la propia enfermedad o de la situación alrededor, y quizás no me han hecho más fuerte pero me ha hecho definitivamente más humana. Son el tipo de cosas que te enseñan a vivir el día a día con otra perspectiva y a intentar comprender a todo el mundo, porque no siempre las cosas son como las percibimos ni existen las verdades universales. Y aunque no me alegro de haberlo aprendido de esta forma es algo positivo que saco de esta situación, he aprendido lo que es importante, si alguien en una dura situación es capaz de sonreír quien soy yo para quejarme.

De este mismo modo, he comprobado lo estupenda que es la gente que me rodea no solo de forma más cercana sino todo el mundo a mi alrededor. Todo el mundo me ha brindado su apoyo siempre, se han entristecido con mis malos días, y se han alegrado de las cosas buenas, y no han nada más bonito que que la gente comparta tu felicidad.

En el caso de mi familia, amigas y amigos ha sido devoción, siempre dispuestas, siempre. Para llorar, reír o simplemente estar. “Lo que diga Belén” se convirtió en un lema, que voy a hacer yo ahora... jaja va a ser duro pero me terminaré acostumbrando, no me queda otra. Con dar un silbidito tenía un ejercito movilizado, sobre todo he contado y conectado de forma especial con mi tía Marga, quien me ha hecho esto infinitamente más fácil, a todo el mundo le deseo una Marga en su vida, con quien poder hablar, llorar o disfrutar, quién de forma desinteresada este dispuesta a todo lo que haga falta.

En un primer momento lo pasé muy mal de pensar estar haciéndoselo pasar mal a otros, nunca había visto llorar a mi padre, y ver llorar a mi madre me partía el corazón, del mismo modo hacer sufrir a mi familia y a mis amig@s ( y a su familia que después de tantos años y de este tiempo es mi familia también)... en fín es sin duda lo más triste de este tiempo, yo no me lo merecía pero ellos tampoco, soy consciente de cuantas lagrimas no he visto derramar por mí y cuantas noches en vela he provocado, y lo siento. Cuando en otro tiempo era otro familiar el que sufría de cáncer yo lo contaba y vivía con un pellizco en el corazón, así que no quiero imaginar como debe haberlo vivido mi madre que no solo tenía que lidiar con eso sino que además en muchas ocasiones ha sido diana de mis dardos cuando no tenía más forma de sufrir o hermano por ejemplo quién con solo 19 años ha pasado más noches de hospitales y visto más cosas tristes que yo cuando tenía su edad, que injusto. No se como habrá sido para el explicarle a sus amigos lo que estaba pasando y no se que cosas habrá escuchado o leído al respecto, pero me imagino que no habrá sido precisamente fácil. Pero lo bueno es que al final todo ha merecido la pena y se que ellos comparten mi alegría y felicidad porque es la suya también, y deseo que siga siendo así para siempre porque nos lo merecemos, porque quiero seguir disfrutando de todos ellos y porque aunque seguro que tengo algún día malo prometo intentar que la inmensa mayoría de los que les brinde sean estupendos.

Hay otras personas cuyos papeles han sido fundamentales para mí, entre ellos, el personal del hospital que desde el día uno sabían mi nombre y me dedicaban sonrisas, cuidados y bonitas palabras, que me escuchaban y consolaban si lloraba porque no podía más cuando no quería hacerlo con mi madre para que ella no lo pasase mal, lo mismo hacía mi fisio Marta, que ya lo dije ha sido un apoyo y una psicóloga para mí, un pozo sin fondo de lágrimas además de por supuesto hacer estupendamente su trabajo. En este último tiempo se han incorporado unos cuantos ángeles más, en este caso vestidos de azul, no puedo estar más contenta de haber vuelto a nadar, pero por ellos, que bonito tener gente que aunque pase el tiempo te sigue teniendo cariño y se preocupa, que te escucha, que te ayuda y que te chinchan para hacerte reír. También mi familia inglesa los Stewarts, a los que tuve que dejar derrepente, que faena para ellos, y que han estado pendientes de mi día a día, durante este tiempo he dado brincos de alegría cuando he visto alguna carta o paquete de ellos en el correo o algún email, solo conociéndome de 6 meses me han aportado tanto cariño y ayuda y han sabido sacarme tantas sonrisas, que estoy deseando poder agradecérselo en persona. En una primera parte de la historia, como muchos sabéis la piedra angular de mi serenidad y confianza fue mi traumatóloga Elvira, a ella le debo tanto no solo por el trabajo que hizo con mi pierna sino mucho más porque me dío seguridad y tranquilidad para todo lo que venía después. Y hay muchos más que no puedo empezar a enumerar, pero que sin duda ellos los saben.

Desde el principio la gente me decía que le gustaba como lo llevaba, yo puedo decir que no había un plan ni una forma, ni siquiera hoy se a ciencia cierta como lo llevaba, las cosas fueron saliendo así no por mí sino porque mi entorno, porque poco hay que haya hecho yo sola. Ha habido muchos momentos malos, he llorado mucho y cuando digo mucho es muchísimo, no sabía que se pudiese estar tanto rato llorando, de esos no os encontraréis fotos en facebook o instagram, esos se quedan para los que los hemos pasado y para vosotros dejé las fotos de lo bueno, porque ha habido mucho y porque quería que tuvieseis esa sensación, de que era invencible, porque si vosotros lo pensabais me lo reflejabais y yo me crecía.

La verdad es que en general he intentado, no se si se habrá visto igual desde fuera, no preocupar demasiado a la gente con mis pesares y dolores (con alguna excepción si me han pillado en un mal día), he tratado ser optimista y contar la situación a todos el que me preguntaba desde un punto de vista positivo, lo que no quiere decir que haya ocultado la verdad, porque eso si lo he tenido claro desde el principio que no me iba a esconder, yo lo aceptaba y el que me preguntaba iba a escuchar la realidad. Creo que eso también me ha ayudado, ya que darle normalidad a la situación y no vivirlo como algo oscuro e infernal es una buena forma de afrontar el día a día.

No todo el mundo tiene mi suerte, así que por todos los que no lo consiguieron los guardo en mí memoria y para todos los que empiezan este camino que sepan que aunque es difícil se pasa porque merece la pena, que no os entristezcais con los casos que terminan mal, porque no hay dos casos iguales y porque, como me dijo mi oncóloga al principio gran parte de lo que pase es vuestra actitud. Mi oncóloga, a la que después de todo también le tengo que agradecer lo que ha hecho por mí, aunque en muchos momentos me ha traído de cabeza y en bastantes no me ha gustado el como, no le puedo quitar su mérito. Puede que nuestro problema haya sido fundamentalmente de comunicación, no he cambiado de opinión sobre las cosas ya dichas, pero siendo justa tengo que decir que en este último mes las cosas han cambiado bastante, su trato hacia mí es mucho más cercano y afectuoso, y se muestra bastante más receptiva y atenta, ya veremos que pasa si hay algún otro tema en el que discrepemos, mientras tanto yo estoy feliz de haber llegado a este punto y es en parte gracias a ella.

Con este blog aún no se muy bien que hacer, en un primer momento pensé que cuando terminase con esto lo cerraría porque habría cumplido su fin, también pensé dejarlo abierto aunque no escribiese más por si a alguien le servía de ayuda y finalmente he decidido que por ahora lo voy a dejar abierto, porque son muchos los que estos últimos días se han enterado de su existencia y me escriben diciéndome cuanto les ha gustado. La verdad es que más que un blog, parece un diario porque más que una conversación con otros ha sido una conversación conmigo misma pero bueno en cualquier caso ha sido lo que me apetecía que fuese y siempre estoy a tiempo de guardármelo solo para mí. Faltan cosas sin duda y habrá cosas que no gusten como están contadas pero es como yo lo he vivido, es como lo recuerdo y es lo que me apetecía contarlo y solo pido el respeto y la comprensión del que se disponga a leerlo, y bueno ojala que os guste y os ayude a acercaos a mí. Y por supuesto si alguna vez alguien necesita algo de mí o tiene una duda no tiene más que escribirme, mi e-mail personal es belenta9@hotmail.com , el camino que yo he hecho se hace infinitamente mejor bien acompañado y si alguna vez puede servir como apoyo a alguién estaré encantada.

Sin mucho más que contaos, no sin antes volver a daos las gracias, os dejo, no se si hasta pronto o al menos no entre estas líneas.. una vez más qui lo sais.  

B




viernes, 11 de abril de 2014

Nadie dijo que fuera justo

No todo el mundo se cura y creo que es la parte más dura de esto, y nunca terminaré de acostumbrarme. Esta claro que es ley de vida y que a todo el mundo le llega su momento, pero es tan diferente cuando lo dices, lo ves en películas o le ocurre a ser cercano de forma puntual que cuando lo vives. Ver efectivamente como alguien que un martes te habla y esta bien, a los dos días se ha apagado para siempre, es duro e injusto y da igual lo que te digan, sobre todo cuando esa persona ni se imagina que la cosas se van a suceder de ese modo y simplemente estaba por luchar y volver lo antes posible a su vida normal. Ver como con el paso de las horas se rinde y su familia solo espera, es mucho dolor, no solo por el componente humano que tenemos que nos hace que no queramos que nadie sufra o muera sino porque instala en ti el miedo de como una situación puede cambiar radicalmente en solo 24 horas.

Como ya sabéis desde que estoy aquí he visto irse a bastantes personas, y ni estaba ni estoy preparada para ello, ni creo que nunca lo esté. Ni aún habiendo aceptado la muerte como una opción, no deseada pero posible y habiendo trabajado en desdramatizarla es suficiente, porque cuando pasa nunca eres lo suficientemente fuerte, más aún cuando la persona era como esta vez tan joven y la has sentido tan viva.

No se si efectivamente estoy es de las cosas que te hacen más fuerte o es simplemente un sin sentido que me ha tocado vivir demasiado pronto, en cualquier caso esto contenta de ver que en unas horas lo dejaré atrás.



B

jueves, 10 de abril de 2014

Como caídos del cielo

Hola a todos,

Ultimamente me cuesta bastante escribir, no se sí porque se me acaban las ideas, se me agota la inspiración o simplemente porque no tengo nada interesante que decir. Por eso las ultimas entradas me parecen sosas y sin mucha chicha, pero bueno es como la vida misma nadie va alumbrando 24/7. Aún así no quiero dejar pasar la ocasión de escribir esta entrada porque es algo que llevo queriendo hacer mucho tiempo.

No se si en todos los hospitales se da esta situación (se que no en todas las plantas de este hospital aunque las comparaciones sean odiosas), no se si los contratan con un criterio especial, si tienen un formación especial o si es simplemente una casualidad, pero los trabajadores de la planta de oncología así como los de Hospital de Día están hechos de una pasta especial. Y digo los trabajadores porque va desde la persona con más responsabilidad, cuya dedicación y trabajo se sale de lo normal, hasta el último mono pasando por absolutamente todos los de en medio, enfermeros, auxiliares, celadores, voluntarios, personal de limpieza, todos.

Estos maravillosos ángeles de blanco (y algunos de verde) muestran en el trato con el paciente como la profesionalidad y la humanidad puede fundirse en una ofreciendo un cuidado inigualable. Jamás encuentras una mala cara, ni una palabra mal dicha, ni entre ellos, ni a nosotros ni a los familiares, y lo de un malo día lo tiene cualquiera encuentra su excepción aquí, que aunque tenerlos lo tendrán nunca pasan las puertas del hospital, alguien lo puede llamar super poder ellos los llaman trabajo, un trabajo que a veces puede resultar poco gratificante al tener le lidiar con la más injusta de las realidades, como es esta enfermedad.

Pero en definitiva es lo que hace fácil el día a día aquí, encontrar siempre una sonrisa, que estén dispuestos a escucharte, aunque lleven 12 horas escuchando historias igual o peores que la tuya, a cuidarte y animarte. Curarte, tomarse el tiempo que haga falta para hacerte el menos daño posible, aún teniendo cada vez más carga de trabajo.

Tiene que ser difícil trabajar a diario con situaciones como esta porque en definitiva son ellos los que tratan al paciente, sin desmerecer el trabajo del médico, con quien pasas el tiempo, quien te pincha, quien te pone las medicinas y ve como te sienta es mayormente el enfermero y por todo esto jamás encontrare suficientes palabras de agradecimiento por todo lo que han hecho y seguirán haciendo por mi, más que un absoluto reconocimiento a su trabajo y agradecimiento infinito.


B